domingo, 13 de diciembre de 2020

Subidas de sueldos a Guardia Civil y Policía (y pronto a Mossos y Estzainas)

Desde siempre me ha parecido bien el Estado de las Autonomías pero siempre que fuesen de GESTIÓN,  no de LEGISLACIÓN. El que estas puedan legislar, según el tipo de Autonomía, a su “bola”, hace que, como se va viendo cada día más, discrimine  a los  ciudadanos dentro de lo que todavía es un Estado único, penalice su movilidad entre regiones y organice una maraña de legislaciones de segunda división  -las de primera división las dicta el Estado o Bruselas-, que no crean absolutamente nada, sino burocracia, ineficiencia y derroche de dinero.

Pero el comentar eso lleva una larga disertación, por lo que ahora expondré sólo el caso publicado hace dos o tres meses sobre el adelanto de la subida de salarios a G. Civil y Policía acordado hace un tiempo a fin de equiparar sus sueldos con los de sus homólogos de Cataluña y País Vasco, y sujeto a un calendario de ejecución.

Tanto  el País Vasco como  Cataluña  - Navarra creo lo tenía de siempre- tienen el traspaso de competencias en esta materia, lo que les permite  tener sus propios cuerpos de seguridad, estableciendo sus condiciones de acceso, formación, ascensos, traslados, etc. y lo que es más importante: RETRIBUCIONES Y CONDICIONES GENERALES DE TRABAJO.

Si yo fuese Presidente de esas Autonomías tendería a tratar lo mejor posible a esas Fuerzas de Seguridad, que tienen  la coletilla…del Estado, pero que tendrían que llevar … de las Autonomías, que son las que les pagan, al menos directamente. Por eso tanto sus remuneraciones como condiciones generales son superiores al de los otros colectivos policiales reclamantes de igualdad.

Y tenemos un claro ejemplo de a quién eran leales,  en los sucesos de Cataluña el 1-O

Tanto Guardia Civil como Policía reclamaban desde hace años lo que siempre han reivindicado los trabajadores:

A IGUAL TRABAJO IGUAL SALARIO.

Nadie los defendió.

Jamás esos Cuerpos de Seguridad se plantearon ganar lo mismo que la Policía de Francia, Alemania, Italia, ni del sheriff del Condado de Winsconsin, etc. porque sabían que eran otros Estados con sus características particulares y por tanto ni se les ocurría compararse.

En España reclamaban igualdad porque estaban con la idea de que éste era un solo País, pero estamos viendo desde hace tiempo que no es así. Después de mucho insistir consiguieron un compromiso del Gobierno de que irían hacia una equiparación con esas policías autonómicas, estableciendo el oportuno calendario de aproximación.

Pero lo bueno ha sido lo que leí hace poco.  Después de un rápido análisis he deducido que el Ministro de turno se levantó ayer con buen cuerpo y se dijo: La vida es bella,  hoy me siento generoso y, como nos sobra  la pasta, voy a adelantar la subida salarial que tenía previsto hacerla dentro de un tiempo y así hacer felices tanto a la Guardia Civil como a la Policía a los que tanto quiero.

Supongo que los futuros perceptores de esos incrementos estarán encantados pero, de rebote, también es una buena noticia para Mossos y Ertzainas y quizá también para la Policía Foral de Navarra.

 Si yo fuese enlace sindical de estos otros Cuerpos,  me faltaría tiempo para ir a mis jefes y decirles:

 ¿No pensareis que vamos a ganar lo mismo nosotros, que os somos fieles, que esos otros que vienen de fuera, a lo que sea? O sea que ya sabéis: a rascarse el bolsillo.

Así se termina la historia y como se suelen decir las notas que se dan a la prensa tras finalizar cualquier negociación:

TODOS HEMOS GANADO

Valentia para organizar la movilidad en Pamplona

 Loado sea el “bichito” que nos va a solucionar la vida.

Hasta hace poco el trabajar desde casa era una quimera. Todo eran pegas por parte de las empresas y Administración (salvo alguna pequeña excepción) y de repente llega el “bichito” y nos hace descubrir que se puede teletrabajar en una gran proporción y no se hunde ni el mundo ni las empresas.

Durante años existió una “Comisión Nacional para la racionalización de los horarios laborales” y apenas consiguió nada. Y sólo se trataba de racionalizar los horarios, no de no acudir a la oficina. A partir del famoso 14 de marzo mucha gente no va al trabajo y lo hace desde casa, y se ha asumido con normalidad, por lo que, supongo, algo quedará después de todo esto de cara a la flexibilidad de horarios, conciliación y teletrabajo, que todo ello va unido.

 

Ahora también el “bichito” nos va a solucionar el tema de la movilidad urbana. De repente, los Ayuntamientos se están poniendo las pilas para organizar la circulación de bicicletas y similares, que hasta ahora se lo habían tomado con bastante tranquilidad.

Como también el transporte público está tocado por el tema de la aglomeración, cada vez habrá más bicicletas y otros medios de transporte personal en la calle. Y claro, si antes no lo habían pensado a fondo, es imposible que en cuatro días se pretenda hacer algo con fundamento.

En concreto en Pamplona se quieren ampliar la red de carriles bici pero eso lleva tiempo y dinero.

 

Una solución inmediata y de coste mínimo (pintura y poco más) podría ser la siguiente:

1.    Calles de tres carriles: 1 para bicicletas, 2 para vehículos

2.    Calles de dos carriles: 1 para bicicletas, 1 para vehículos

3.    Calles de 1 carril: utilización conjunta para todo tipo de vehículos y con limitación de 20km/h.

(Bogotá y otras grandes ciudades han tenido la valentía de adjudicar un carril de coches a las bicicletas)

 

Qué conseguimos con ello:

1.    Que por la calle adjudicada puedan ir cantidad de bicicletas pues ahora se incrementará la utilización de las mismas. Mucha gente que no la usan por miedo a que los coches se las lleven por delante, la utilizarían. Ese aumento de tráfico no lo podrían absorber los carriles bici normales

2.    Que todas las bicicletas vayan por el mismo recorrido que los coches, respetando las mismas señales, direcciones, semáforos etc. por lo que nunca se cruzarían coches con bicis. Ahora en los semáforos y pasos cebra se cruzan, lo que ocasiona problemas y riesgos para los ciclistas.

3.    Establecido el tráfico de la forma que propongo no habría razón para que ninguna bici fuese por la acera, con lo que se evitarían los problemas que ahora se producen y los enfrentamientos con los peatones.

4.    En la mayoría de los trazados de los actuales carriles bicis, llegas a un punto donde no sabes por dónde ir: si por la acera, si tienes que cruzar la calle porque el carril va por allí… entre medio te cruzas con peatones, con coches... y además esos carriles son estrechos para la circulación que tendrán que soportar en el futuro.

5.    Para asegurarse de que los vehículos respetasen esas normas, aparte de señalizar los carriles para bicicletas se instalarían cámaras para controlas los coches que los puedan invadir.

 

Zonas peatonales.

Como su nombre indica son las destinadas a peatones, lo que no quiere decir que, ya que no tienen otra alternativa, puedan utilizarlas las bicicletas sabiendo que, si no pueden ir montados por aglomeración de gente, se tendrán que bajar y llevarla de la mano.

No obstante hay unas zonas peatonales de grandes dimensiones como es el eje Carlos III – Roncesvalles y García Giménez en que se podría pintar unos carriles bici para uso de ciclistas como tiene establecido San Sebastián en el Paseo de la Concha.

 

¿Quién gana?


 La ciudad y los ciudadanos en general puesto que:

1.    Eliminamos polución

2.    Reducimos tráfico motorizado

3.    No hay ruidos ni crispación por enfrentamientos, etc. hacemos una ciudad “amable”

4.       El costo es casi cero frente a lo que cuesta quitar bordillos, hacer carriles, y todo en una ciudad que está construida y pensada para el coche

5.       La solución es considerar a la bicicleta como un coche con las protecciones oportunas.

 

¿Quién pierde?

 

Evidentemente el coche, porque se le limita el espacio de circulación pero no se le prohíbe que vaya por todos los sitios igual que ahora.

Los usuarios de automóviles tendrán que valoras las siguientes alternativas:

1.    Que el recorrido que hace ahora con su vehículo, luego le va a costar más tiempo.

2.    Elegir otra ruta alternativa

3.    Utilizar el transporte público

4.    Pasarse a la bici.

 

Según las circunstancias seguro que todo el mundo usará las cuatro soluciones en uno u otro momento.

 

Igual estoy equivocado, pero creo que por ahí pueden ir los tiros, pero requiere que se tenga VALENTÍA y VISIÓN DE FUTURO para implementar ese proyecto.

sábado, 14 de marzo de 2020

COMO EN CASA EN NINGUNA PARTE


La cuarentena que nos impone la pandemia del coronavirus no es ningún problema. Internet nos ha ido preparando poco a poco para que la aceptemos con la mayor naturalidad.
La compra (supermercados, electrónica, ropa…) ya hace tiempo que se hace por Internet y te la llevan a casa. Infinidad de espectáculos (fútbol y todo tipo de deportes, conciertos de música moderna o clásica, toros ….) celebrados en cualquier lugar del mundo los puedes ver desde tu sofá.
El cine ya ni digamos. Tienes varias plataformas que te brindan películas y series que ni te imaginas. Sólo faltan las palomitas, pero, también por Internet, puedes comprar la máquina salteadora…
Por supuesto tienes la TV de toda la vida donde puedes ver los programas desde tu casa. Los programas que hasta ahora tenían público asistente ya no lo tienen, pero pueden ponerse grabaciones de público anteriores, y como los aplausos están enlatados, ni nos enteraríamos de que el público es virtual. El fútbol a puerta cerrada se podría celebrar desde un campo de césped sin más, pero para que los jugadores estuviesen animados tendrían los gritos de ánimo y aplausos enlatados en proporción 80/20 de ánimos para los de casa o los visitantes, y los que vean los partidos desde la TV oirían esos ánimos y los espectadores estarían grabados de actuaciones anteriores, con lo que el estadio se vería “abarrotao”.  Además los clubs, al menos los grandes, sacan más pasta con las retransmisiones por TV  que con la venta de entradas en taquilla y además los campos de fútbol actuales los podrían recalificar para viviendas etc. y sacarles una pasta gansa.
Si quieres leer un libro te lo descargas en el e-book, si oír un disco lo haces a través de Spotify.
Los pisos que se construyen ahora son una avanzadilla de lo que nos viene. No hay sitio para libros ni discos, ¿para qué si todo está en la nube?. Sólo hay armarios para colgar la ropa y les auguro poco futuro puesto que ya hay webs que te alquilan la ropa por días. Cuando nos despertemos se nos pondrá la tostadora y cafetera en marcha y nos llegará el repartidor con la ropa que nos vamos a poner ese día, por tanto, ¿para qué tener armarios?. Unos calzoncillos, bragas y calcetines caben en cualquier cajón.
Si tienes una necesidad sexual la puedes solucionar de forma manual o digital, hinchando una muñeca con la bomba de la bici que ya no usas pues la has sustituido por una estática o bien o poniendo unas películas “ad hoc”.
Si no quieres cocinar puedes pedir la comida a un restaurante de mayor o menor categoría y al poco la tendrás en casa. Por supuesto que los hijos los tendrás entretenidos viendo dibujos animados o con la play. También podrán seguir los estudios desde casa vía tablet.  Los padres en un porcentaje cada vez mayor podrán trabajar desde casa. Esto que casi era imposible o excepcional hace una semana, en 24h. se ha hecho efectivo gracias al coronavirus. El pan o lo haces en casa con una panificadora o tienes el de molde. La leche es de larga duración y la compras para un montón de días y en cuanto al periódico lo lees en la tablet, por tanto desaparece el mítico poste de las casas americanas en el que te dejaban pan, periódico y leche.
La imposibilidad de viajar la recibiremos como una bendición. Fuera Air BNB, los pisos turísticos y la congestión de bares y locales de hostelería. No habrá limitación de locales de apuestas pues cada uno se jugará la pasta desde su casa, Desaparecerá la polución pues dejarán de emitirse cantidades ingentes de CO2 (ni aviones, coches, trenes, barcos…). Los museos los visitaremos desde casa pudiendo ver los cuadros sin tener que esquivar montones de cabezas y móviles haciendo fotos que tenemos delante nuestra. Los habitantes de Venecia y otras ciudades superturísticas podrán volver a vivir al centro y la gente podrá visitarlas desde sus casas a través de la realidad virtual, que en muchos casos es mejor que la presencia física, siendo las personas mayores las grandes beneficiarias de este nuevo sistema de viajes.
El Congreso y el Senado así como todos los “Congresillos autonómicos” se han cerrado y las sesiones se celebrarán a través de Internet (videoconferencias) con lo que los congresistas sólo tendrán que votar cuando y lo que les digan sus jefes (como sucede en las sesiones presenciales) pero cómodamente desde el sofá y en pijama. Simplemente pulsando el mando a distancia. Sólo aplicando esta medida ¿os imagináis la cantidad de dinero que nos estaríamos ahorrando al evitar viajes, dietas, comidas y demás parafernalia?.
Como puede verse, el avance de Internet hace que nos podamos quedar en casa no cuarenta días sino toda la vida.
No se me olvida hablar de la medicina. Las consultas en casa se están ya desarrollando a través de internet y cada vez irá a más. Sólo habrá que ir presencialmente a un hospital cuando haya de realizarse alguna operación o algo de más importancia y no nos olvidemos que en el futuro nos podrán operar de muchas cosas incluso estando en casa.
Y llegados a este punto en que casi todo lo vamos a poder hacer desde casa, me pregunto ¿qué razón tenemos para vivir amontonados en grandes ciudades que están deshumanizadas y que plantean más inconvenientes que ventajas?. ¿Y si nos trasladamos a esas miles de casas que conforman la España vacía?. Sólo precisaríamos Internet, y lo que es más importante: UN SOFÁ.