jueves, 26 de diciembre de 2019

UNA PROPUESTA PROGRESISTA PARA LOS MENAS


El acrónimo MENA (Menor Extranjero No Acompañado) está a la orden del día.
Conozco dos centros en los que ha habido problemas. Uno en la calle Julián Arteaga, gestionado por una ONG. El otro el Centro de Acogida del G. de Navarra situado en la calle V. de Roncal.
En el primero, los chicos organizaban tales follones que, ante las denuncias de los vecinos a la ONG que los acogía, se los llevaron a otro lugar.
En el segundo han causado problemas más graves (entrada en varios domicilios con robos etc.), denunciándose  algunos casos (otros se han pasado por alto). Incluso el día 22/11, la Policía Foral se llevó detenidas a varias personas.
Esta es la realidad y lo mismo está ocurriendo en otros lugares. Esos incidentes pueden representar un % muy pequeño del total de España, pero al vecino le representa el 100%.
Hasta hace poco cuando se hablaba de MENA veíamos a un niño de pocos años que se había quedado sin familia, pues los padres habían muerto durante el viaje y estaba desamparado. A esos niños hay que darles todo lo que haga falta. Pero sin embargo los MENAS de ahora son distintos. Proceden sobre todo de Marruecos y Mohamed (premio Juventud 2019 en Navarra), dice en la entrevista de D. Navarra del 24/11/19 que como no veía un futuro claro en su país, le dijo a su madre: Me voy a España a ver si mejoro la vida, y recibe de ella 3.000€ para el viaje. Pero antes de tomar la patera no tuvo que estar deambulando por el desierto meses y meses como gran parte de los subsaharianos. No, cogió el autobús y se plantó en Tánger y allí se embarcó rumbo a España. Una vez aquí, tiene asegurado: ACOGIDA, FORMACION PARA EL EMPLEO-PLAN EDUCATIVO Y OCIO. Los acogen en centros, ONG, familias (que es lo que mejor funciona), etc. y así están hasta alcanzar la mayoría de edad y una vez obtenidos “los papeles”, se buscarán la vida como puedan. Mohamed, si tuviese hermanos, trataría de que viniesen aquí en el futuro (como harán la mayoría de los MENAS que lleguen a nuestro país), pero como tiene cinco hermanas,  estas se tendrán que resignar a quedarse en su país. Por ser mujeres, no podrán aspirar a mejorar su vida tal como lo ha intentado su hermano.
El artículo de Noticias de Navarra del 5/12/2019 define perfectamente la actual situación.
Estos muchachos tienen familia, estudian, no pasan hambre (tienen muy buena planta). Simplemente como no ven futuro se van a otro sitio en el que creen van a solucionarles la vida. Son ellos los no se han dejado ACOMPAÑAR por sus padres.
Por otra parte, si esto continúa así, puede que a alguien se le ocurra la idea de que, pongamos, un matrimonio que venga en avión de  Venezuela con dos hijos menores, “los pierda” cuando lleguen a Madrid y ya han solucionado la mitad del problema. Quizá no sea descabellado pensar eso.
Según la web del Gobierno de Navarra, el servicio de gestión de valoración cuesta unos 3.000€/mes por cada MENA. Creo que además les dan alguna asignación como dinero de bolsillo. El costo que tiene el mantenerlos una vez dejado ese centro y reubicado en otro o en una familia no lo conozco. Lo que está claro es que lo que nos cuesta mantenerlos es un dinero considerable.
Las acciones que se están tomando son “parches”, hay que solucionar el asunto en origen, por tanto lanzo esta propuesta PROGRESISTA.
Darles en su propio país lo que se les está dando en Navarra pero tanto a niños como a niñas, a saber:
ACOGIDA: ya tienen su familia y su casa.
FORMACIÓN PARA EL EMPLEO Y PLAN EDUCATIVO: la formación que se les da aquí la pueden recibir en su país. Podrían seguir los programas de formación a través de internet con los PC que se  pondría a su disposición y con la tutela de profesores en línea más los que puedan desplazarse a su país. Seguro que habría muchos voluntarios, quizá entre profesionales jubilados, que se ofrecerían para esa labor.
OCIO: pues en sus pueblos pueden tener el normal de su zona. Nosotros no hemos tenido polideportivos ni piscinas en los pueblos hasta hace pocos años y no tenemos traumas por ello.
Una vez puesto en marcha el plan anterior, se procedería a enviar a los MENAS a sus lugares de origen, para allí seguir la formación prevista. Además, como complemento se les podría dar alguna cantidad mensual de AYUDA FAMILIAR, que perderían si abandonaban el plan de formación.
Con este plan no tienen que dejar familia, país, su cultura, etc. y el coste total de este nuevo programa sería sensiblemente inferior al costo que representa el tenerlos aquí. Navarra tendría una “cantera” de personas formadas para echar mano de ellas cuando fuese necesario y a ellas les interesase venir.
Lo ideal sería el hacer este convenio con los refugiados de Tinduf (Argelia), pues provienen del Sáhara Español y con ellos sí que tenemos obligación moral de ayudarles en todo lo posible. Por tanto a partir de ese momento ya no admitiríamos ni un MENA más, pues Navarra se comprometería “por razones humanitarias” o las que fuese, a tener un cupo de entradas “virtuales” de x menas/año
Quizá Mohamed con una formación en turismo podría montar una casa/cabaña rural para atender a los turistas que van por su región. Otros podrían estudiar otras profesiones que las aplicarían en su propio país, contribuyendo a su desarrollo y otros quizá vendrían a Europa pero legalmente y con contrato de trabajo.
Nota: Durante 5 años he acogido a dos niñas del Sáhara dos meses de verano. Es como si hubiese tenido un MENA durante 20 meses.

jueves, 27 de diciembre de 2018

Partido político "3edad en acción"



Hace un par de meses me enteré de que se había creado un nuevo partido político para agrupar a todos los jubilados. 
Localicé su web  www.3edad.org  y leí su ideario. A los cinco minutos me afiliaba a ese partido, por otra parte al primer partido en mi vida al que me había afiliado hasta la fecha.

La razón era obvia, por cuanto con fecha 12-11-2012 (hace justo 6 años) me publicaron en Diario de Navarra el artículo de opinión titulado “Jubilados al poder” y que podeis leer en este blog (9-11-2012).

Como veréis lo propuesto en dicho artículo y lo que propone “ 3edad en acción” es similar, por lo que no tenía excusa para no afiliarme a dicho partido.

No quiero repetirme, pues en mi citado artículo creo expresar mi visión de todo esto.

Si entrais en la web del partido y os afiliais sería una buena noticia de cara a un futuro.
Muchas personas una vez jubiladas, se dedican a ayudar a una ONG, lo cual es muy loable.
Pues esa ayuda también se puede prestar a un partido que tienda a que los jubilados estemos en el poder.
Somos cada vez más y en el futuro esto irá (al menos de momento) creciendo y lo normal que estemos nosotros en los centros de decisión, y no dejarles a otros que tomen decisiones por nosotros
.
Hay tiempo para todo: deporte, cultura, mus y unos chupitos, pero además para volcar a la sociedad la experiencia que hemos adquirido y que podemos proyectar en el futuro de hijos y nietos.

Ya estás corriendo a afiliarte…….. y  feliz año 2019

Nota: si es que decidís afiliaros podeis poner como primer socio que os presenta mi nombre:
Javier Castro Guendulain.
De momento no hace falta poner el segundo nombre de socio que presenta

jueves, 11 de enero de 2018

Unos kilos de pintura para el carril bici

 Lo del carril bici sigue dando juego. Ahora el tema está en qué se hace con Pio XII y  la cosa durará, pues no se pone de acuerdo nadie con la solución.
Entre tanto tenemos unas zonas peatonales en las que coinciden peatones y ciclistas. Las hay de dos tipos: vías estrechas y vías anchas.
Las peatonales estrechas son las que están en el casco antiguo y en las que coinciden los peatones y los ciclistas. En estas, debido a su estrechez, es imposible señalar un carril específico para bicis y por tanto hay que asumirlo, y si no se puede ir en bici por la aglomeración de peatones, pues se echa pie a tierra y se acabó el problema.
Las peatonales anchas son aquellas que, por sus dimensiones, sí que pueden tener un carril bici debidamente señalado,  para que éstas vayan por su camino y los peatones por el resto.
En el mismísimo centro de la ciudad tenemos unas calles que pueden representar unos dos kilómetros o quizás algo más (Carlos III, Plaza del Castillo, Avda. Roncesvalles, y calles García Ximénez, Tudela y parte de Tafalla) que tienen anchura suficiente como para tener su propio carril bici.
Los que usamos la bici en ciudad sabemos que circular con la misma por una zona peatonal es una aventura, pues los peatones te salen, menos del cielo, de cualquier otro lugar. Por eso sí que se agradecería tener una vía específica para circular y así evitar que la gente te increpe o mire con mala cara. Incluso uno podría tocar  el timbre, sin sentimiento de culpa, al peatón que circulase por ese carril.
Montones de ciudades tienen pintados  carriles bici que discurren muchas veces sin separación física respecto a los peatones, pero la gente más o menos se va acostumbrando y poco a poco los va respetando.
Unos kilos de pintura tienen la culpa. No creo que ese gasto desequilibre las arcas municipales. Eso sí, pediría que se pintase de un rojo o verde o del color que sea todo el carril no sólo las rayas laterales pues, como se puede ver donde lo han hecho así, al poco tiempo se borran  y no se repintan. Una capa de asfalto coloreado quizá fuese una buena solución.

Tiempo remunerado "para echar un pote"


Es un tema que venía rumiando desde hace varios años, pero el desencadenante de que me ponga a escribir este artículo se debe a lo que observé el día 17 de agosto del pasado año en Pamplona, pero, sobre todo, al artículo publicado en el diario El País con fecha 6/11/17 sobre una empresa japonesa.
El jueves 17 de agosto de 2017 fui un organismo oficial (no digo a cuál pues aquí todos nos mosqueamos inmediatamente)  para hacer unas gestiones. En la calle, junto a la puerta de entrada, había dos varones y una mujer fumando un cigarrillo y me dije: seguro que son funcionarios. Entré y tomé el ticket donde figuraba la hora; las 10.25h.
Al rato entraron esas personas y se dirigieron a sus mesas. Había acertado: eran funcionarios.
Después de solucionar mi consulta fui a hacer otras cosas y a las 11,15h pasé de nuevo delante del mismo organismo, y allí estaban echando otro cigarro la misma mujer y esta  vez un hombre de los dos que había antes.
Supongo que esa cadencia la seguirán teniendo a las 11,30h 12,30h etc. hasta que acaban la jornada laboral.
Parece que más o menos cada hora salen a echar el cigarro, empleando más o menos 10 minutos en consumir el mismo. O sea que por cada hora sólo trabajan  50 minutos. Me refiero a los fumadores, claro.
Esto que, por casualidad, lo observé en ese organismo oficial, se ve en muchos organismos públicos, y en empresas privadas (oficinas, comercios), pero allá ellos, me refiero a las privadas, pero creo no se debe consentir en las públicas.
Con independencia del tema de salud, y en plan demagogo, que se lleva mucho últimamente, pido a todos los organismos y empresas en las que algunos trabajadores salen a la puerta a fumarse un cigarrillo que estos no tengan privilegios sobre los que no fuman.
Lo que reivindico en su nombre (y antes lo habrían tenido que hacer los Sindicatos)  es que no haya discriminación y se permita al que le gusta echar un pote y no es fumador, a que se de un garbeo cada hora para tomarse unos piscolabis. Me dirán que el tabaco no perjudica al rendimiento posterior en el trabajo, mientras que beber alcohol sí que puede afectarle. Pero eso es cuestión de voluntad y de saber organizarse. Las empresas tendrían que conceder a todos los bebedores acreditados, el equivalente a los tiempos de asueto disfrutados por los fumadores, pero de una sola vez. Así pues si al ritmo que calculamos los fumadores emplean casi 1,5h en fumar sus cigarrillos, los que les gusta echar potes podrían finalizar la jornada laboral 1,5h. antes. De esta forma podrían irse de vinos tranquilamente pues ya no tendrían que volver al trabajo y por tanto no repercutiría en su rendimiento posterior.
Importante: se tendrá que elegir entre fumador o bebedor. No son acumulativos.
En estos momentos, de defensa de la igualdad es lo menos que se puede pedir.
Claro que, una vez levantada la liebre, reclamarían esa reducción de jornada los que ni fuman ni beben, pero que les gusta tocar el piano, jugar al tenis, al mus, etc. y por tanto exigirían el mismo tratamiento. Sería una forma ingeniosa de rebajar la jornada laboral o de crear nuevos puestos de trabajo.
Bueno pues, después de todo esto que en origen es verdad, pero que lo he continuado en plan jocoso, veo que no soy el único que haya sido sensible a este tema.
El día 6/11/2017 en El País venía un artículo que decía que la empresa japonesa de marketing Piala, había ofrecido a sus trabajadores seis días libres al año a cambio de no fumar y que una tercera parte de la plantilla había aceptado la oferta. De esta forma no discrimina a nadie en función de sus vicios o aficiones.
Todo se había iniciado por la denuncia anónima de un empleado que estaba hasta las narices de ver cómo sus colegas fumadores bajaban varias veces los 29 pisos hasta llegar a la calle a darse unas caladas, mientras el resto seguía currando en su puesto de trabajo.
Si pueden lean el artículo, que está muy bien, pues no lo voy a copiar entero.
Así que, después de leer dicho artículo, me animé a escribir lo que hace años tenía pensado porque lo veía en la calle todos los días, pero ahora que una empresa extranjera va en esa línea, me veo avalado a hacerlo.
Ya se sabe que si puedes apoyarte en algo que digan los de fuera será mejor recibido que si sólo se te ha ocurrido a ti, que encima eres de aquí.
Bueno pues, entre bromas y veras, ahí queda el tema.


Nula promoción de la música clásica


Desde hace tiempo le sigo la pista a la programación de TVE2 o La2 respecto a sus transmisiones de música clásica, ya que esta cadena es la que tiene por misión la difusión de la cultura.
Este verano me tomé la molestia de analizar la programación  para ver qué tiempo le dedicaban a dicha música.
Hice el estudio de los 15 primeros días de junio y como vi que se repetía todo, no hice el estudio de todo el mes, que era mi intención inicial, por lo que el resultado de los 15 días lo multipliqué por dos y me dio las cifras que voy a enumerar.
En junio de 2017 LA2 emitió un total de 667h., de las cuales 235h. (35%) las dedicaron a documentales; 221h. (33%) a inglés, concursos, noticias y varios; 169h. (25%) a cine y 35h. (6%) a música clásica (o eso creo) y lo que ocurre en el mes de junio es extrapolable (con alguna excepción) al resto de meses del año.
Como se puede ver, a la música clásica se le dedica el 6% del tiempo total que emite La2. Me parece de maravilla que se promuevan los documentales, el cine, el inglés, los concursos, etc. pero ¿no creen que la música clásica se merece un poquito más?.
Pero, aparte de eso, piensan que los aficionados a dicha música debemos ser noctámbulos o madrugadores, pues dichas emisiones las ponen a las 2, 3, 6 de la mañana, y algunas veces como un detalle, a las 8 de la mañana, por lo que como nadie lo puede ver a esas horas, el resultado efectivo es del CERO %, o sea, que nada de nada.
Además el tiempo dedicado en cada emisión es de 30 minutos, por lo que se pueden imaginar qué concierto se puede retransmitir en media hora de duración. Claro que como a esas horas no lo he visto nunca, tampoco sé si transmiten música clásica o ligera. Si pusiesen los partidos de fútbol a esas horas, no creo que se fomentaría mucho ese deporte.
Por el contrario, los documentales que es el plato fuerte los emiten a las mejores horas, y el cine también. Pero repito no voy en contra de ese tipo de programas, pues también suelo verlos, pero, ¿no puede haber un huequecito para la música clásica a unas horas normales?.
Por otra parte, RTVE tiene una orquesta y coros que en 2017 han dado un total de 63 conciertos. Los que vivan en los lugares donde se den esos conciertos tienen la oportunidad de poder disfrutarlos, pero los que no, no tenemos la opción de poder verlos televisados pues no han transmitido ni uno en todo el año y eso que no tendrían que pagar a la orquesta pues los músicos pertenecen a su plantilla. Recuerdo que cuando se creó dicha orquesta hace 52 años, televisaban un concierto al mes y ahora ni uno al año.
Así pues, según mis datos, en 2017 se televisó un concierto de la Sinfónica de Galicia dirigida por Gustavo Dudamel el 7 de julio desde la plaza del Obradoiro (a la 1 menos cuarto de la madrugada). También el 13 de julio se televisó Il Trovatore desde el Liceo de Barcelona, incluyendo pantallas gigantes en Madrid y algún otro lugar, alardeando de sacar la ópera a la calle.
Bueno pues, con dos conciertos al año televisados ya cumplieron. Finalmente y aunque no era un concierto, el 27/11 a las 20,45h. hubo un programa especial dedicado a Plácido Domingo de una hora de duración. También se retransmite el concierto de Año Nuevo, pero lo considero como una tradición casi impuesta desde fuera y si no lo retrasmites no existes en el mundo, no porque RTVE lo haya elegido para fomentar la música clásica.
O sea que tenemos cuatro transmisiones al año y no creo que se me haya pasado nada más.
Por otra parte la realidad de Pamplona,  con las programaciones de Baluarte y Teatro Gayarre principalmente, demuestra que hay afición a la música clásica, salvo que sólo se vaya por cuestión social, pues el número de conciertos anual es muy elevado y la afluencia es altísima.
También la Opera en el cine gana cada vez más adeptos, por lo que, pienso que unos conciertos retransmitidos por TVE tendrían aceptación ya que  mucha gente no puede permitirse el verlos y oírlos en vivo.
Y ya no quiero hablar de la promoción de la música entre los niños y jóvenes que tampoco la veo por ningún lugar.
Paso envidia cuando veo cómo en un país como Venezuela, sólo con el entusiasmo del músico y economista José Antonio Abreu y alguna ayuda del Gobierno, han conseguido crear una cantera que hace ya tiempo está dando brillantes resultados. Aquí la única cantera que tenemos es la del fútbol, porque da “pasta” y eso es lo que mueve el mundo.
Finalmente le propondría a TVE que de las 35 horas que parece dedica a música clásica, se quede con 30h. para programar lo que quiera y que las 5 horas restantes las dedique a televisar un concierto (aún le sobrarían 2 horas) o una sesión de Opera al mes, eso si, a las 20h.

Si eso se consiguiese, más de uno estaríamos felices y no creo sea mucho pedir.

El costo de comprar entradas por Internet


Todo no va a ser hablar de Cataluña, la financiación de las Autonomías y cosas por el estilo, que al final aburren. Los ciudadanos de a pié tenemos nuestros “problemillas” que quizá con una buena gestión se podrían solucionar, puesto que lo otro no hay quien lo arregle.
El pasado 26 de noviembre quise ir al concierto en Baluarte de Jazzy Leap y JL Band con música de Cole Porter. Traté de comprar las entradas por Internet pero me escandalicé cuando vi que me cobraban 2,5€ por cada entrada, y, teniendo en cuenta que valía 10€ se me ponía en 12,5€, representando el gasto de compra un 25% sobre el valor de la entrada.
Evidentemente, cogí la bici y me fui a taquilla para comprarlas.
Mosqueado por descubrir ese gasto, me puse a mirar los gastos que por este concepto nos cobran en los espectáculos que se desarrollan en Pamplona si adquirimos las localidades a través de Internet, obteniendo estos resultados:
Baluarte. En la web de Baluarte te da la opción de comprar entradas a través de “baluarte.com” o “ticketmaster.es”. Si entras por baluarte.com te redirigen a “ticktackticket.com” y seguido a “ticketmaster.es” y en todos los espectáculos cobran 0,95€ fijo por entrada, con lo que los porcentajes sobre el valor de la misma van desde el 31,66% cuando la entrada cuesta 3€; 19% cuando cuesta 5€; 5,28% cuando cuesta 18€; 2,71% cuando cuesta 35€; y así sucesivamente pueden ir calculando.
Si entras a través de “ticketmaster.es”  te cobran: 2,30€ para una entrada de Negua Kantuz y teniendo en cuenta que la entrada vale 5€ los gastos representan el 46% del precio de la entrada. Para la Sinfónica de Euskadi del 6/12/18 te cobran 2,70€ que sobre 18€ de la entrada representan los gastos el 15% y si la entrada el cuesta 35€ te cobran 3,20€ que representan el 9,14%
Lo que es curioso que entrando por uno u otro sitio, siempre el que te vende la entrada es “ticketmaster” pero sin embargo los costos son totalmente diferentes en uno u otro caso como se ha visto anteriormente.
Teatro Gayarre. La venta en la web del Teatro Gayarre se hace vía “es.patronbase.com” y los gastos de gestión son fijos (0,50€) independientemente del precio de la entrada. Así pues para una entrada que vale 3€ los gastos representan el 16,66%, si es 6€ el 8,33% y si es 20€ el 2,5%. Esos gastos fijos, si bien son muy inferiores a Baluarte, sin embargo son importantes en los casos en que se programan espectáculos sobre todo en Navidad, dirigidos a niños y con precios de 3€ , 6€ siendo los gastos porcentualmente muy elevados.
Escuela Navarra de Teatro. Costo gestión: CERO €  siendo los precios de las entradas de entre 6 y 10€ (no hay intermediarios en la venta).
Filmoteca. Las entradas valen normalmente 3€ y el Costo de gestión es: CERO € (no hay intermediarios en la venta).
Civivox.  Las entradas suelen costar 3€ y el Costo de gestión es: CERO € (no hay intermediarios en la venta). No he podido verificar este dato pues casi todos los espectáculos son gratuitos con retirada de invitación en taquilla 1 hora antes del espectáculo.

Está claro que el problema está en las ventas de Baluarte y en menor medida en el Teatro Gayarre. Y me pregunto cómo es posible que en unos cueste CERO la compra de entradas y en otros alcancen porcentajes del 15, 25, 31, 46%..., además todos esos lugares son propiedad del Gobierno de Navarra o Ayuntamiento de Pamplona y para más inri los de costo CERO son los espectáculos más baratos.
Pero aún voy más lejos. Para la Big Band del 18/12 en Baluarte la entrada costaba 5€ y, como hemos visto antes, según por donde entres te cobran 5,95€ o 7,30€, bueno pues, el 14/12 me pasé por taquilla a adquirir dos entradas para Nuevo Mundo y otras dos para la Big Band. Las de Nuevo Mundo me costaron 5€ cada una (adquiridas en taquilla y por tanto sin gastos) y las dos de Big Band fueron gratis pues me dieron dos INVITACIONES sin pedir nada ni tener enchufe alguno. O sea que comprando  por Internet las cobraban y en taquilla te las regalaban.
Después de este estudio estoy a punto de obtener un Master en compra de entradas por Internet, pues estimo va a ser necesario en el futuro.
A la vista de lo expuesto no me parece lógico que se proteste por el IVA de los espectáculos, cuando al menos algunos organizadores no dudan en poner unos sistemas de venta por Internet cuyos gastos representan unos porcentajes que duplican o triplican al del IVA. Al menos el IVA es un impuesto que sirve para pagar servicios a los ciudadanos, mientras que los gastos de gestión van a parar a las empresas que hacen la venta (por cierto, multinacionales).
Cualquier compra que se hace por Internet no tiene gastos complementarios (Ropa, zapatos, viajes, electrónica…). Creo que el único caso en que te cargan por comprar por Internet es en los accesos a los espectáculos.
De todas formas este no es un problema nuevo, pues con fecha 17/10/2012, es decir hace más de 5 años, en este mismo periódico me publicaron un artículo titulado “La subida del IVA y los espectáculos” donde hacía un estudio real del costo de gestión de las entradas y el IVA de las mismas.
Cinco años después seguimos igual.

Me despido hasta dentro de otros cinco años en que, espero, no tenga que repetir este escrito, o quizá sí, vete a saber.

lunes, 19 de diciembre de 2016

Saliendo a las seis desde hace 36 años


Hay cosas que  lees  y alucinas. Me refiero a la noticia comentada estos días sobre las declaraciones de la Ministra de Trabajo diciendo que el Gobierno quiere impulsar un pacto nacional para la conciliación y la racionalización de horarios.
En junio de 2003 se creó la “Comisión Nacional para la racionalización de los horarios españoles y su normalización con los demás países de la Unión Europea” (vaya título) y que presidió hasta enero de 2015 D. Ignacio Buqueras. En esos doce años parece no se ha conseguido gran cosa pues de vez en cuando vuelven a salir noticias sobre lo mismo.
No puede menos que tratar este tema pues es algo que viví en primera persona en 1.980, es decir, hace sólo 36 años.
En aquéllas fechas yo estaba al frente de la Dirección Financiera de una multinacional láctea, en la sede central de Barcelona con 16 personas directas a mi cargo y en total de las oficinas unas 200 personas. Había un horario rígido para todo el personal lo que hacía que, al ser una ciudad grande y con problemas de circulación etc. había personas que llegaban tarde o con la lengua afuera por fichar a tiempo. Por otra parte la  hora de salida ya no era tan rígida pues como los directivos solían quedarse más tiempo para que los viera el Director General, que se iba -y también llegaba- más tarde, pues había muchos trabajadores que también “para que los vieran” prorrogaban su estancia, que no su trabajo, pues al final nadie regala nada.
Como pensaba y sigo pensando, que el objetivo es trabajar y no “estar”, tras varios meses de emplearme a fondo con la Dirección de RRHH conseguí que se instaurase en dicha empresa la jornada flexible (ahora le llaman flexiworking y flexifriday, qué cosas me he perdido por no saber inglés….). Básicamente consistía en que cada trabajador podía entrar y salir con una hora y media de desfase sobre el horario oficial, lo que le permitía llevar a los hijos al colegio o simplemente organizarse mejor su vida. También se introdujo la flexibilidad en el horario de comida que podía ir de 0,5h a 1,5h., con lo que cada trabajador se tomaba el tiempo que creía conveniente.
En lo referente a las horas extras, al menos en mi departamento no se trabajaban horas extras salvo, como su palabra dice, en casos extraordinarios, pues si se convertían en habituales era por dos motivos, o porque no se trabajaba al ritmo adecuado o porque hacía falta más personal. Dichas horas extras se pagaban, por supuesto. Nadie salía a desayunar -se viene desayunado de casa- ni había máquinas de café. Simplemente se trabajaban las horas debidas como Dios manda y luego a su hora todo el mundo a casa y les aseguro que la productividad iba a tope.
En aquellas fechas el establecer este tipo de horarios no era habitual, pero sí que otras empresas comenzaban a implantarlo, pero, por lo que se ve, no fueron las suficientes a la luz de la situación actual.
¿Y quiénes son los responsables de que la cosa no marche?. Yo lo tengo claro: en las grandes empresas los directivos y en las pequeñas los dueños. No conozco a ningún Consejo de Administración que vaya y le diga al Director General: “Queremos que el personal se quede todo el tiempo que se pueda en la empresa por si le necesitamos y si prolonga su jornada no se le paguen las horas”. Como hemos podido ver recientemente los Consejos no se enteran de cosas verdaderamente graves  como para meterse en detalles de horarios y horas extras.
Es la primera línea de dirección de la empresa (Director General y Directores de Departamentos) quienes tienen que tener las ideas claras y establecer la organización del trabajo pensando en lo mejor para la empresa y eso pasa porque al trabajador se le exija y que al mismo tiempo se le trate como persona y que no se aprovechen de él y en estos momentos en que la situación laboral es la que es, no hay derecho a que los directivos no duden en exigir presencia fuera de su jornada sin pagarles, por supuesto, ni una hora con la excusa de que, como la cosa va mal, pues hay que trabajar casi gratis. ¿Les decimos a los proveedores que nos envíen mercancía gratis?. Si una empresa no puede cumplir con sus obligaciones respecto a trabajadores, proveedores y Hacienda pues que la cierren y cambien de negocio. Hay una ética poco edificante en los directivos que anteponen objetivos a corto plazo y que sólo les benefician a ellos y si la empresa se va al garete ellos también se van, pero con los bolsillos llenos y el personal ahí se queda. Lo hemos visto con grandes empresas, bancos, etc. en que los directivos se van forrados y la empresas en quiebra.
Pero lo más llamativo es que siendo un secreto a voces que muchas empresas realizan estas prácticas nadie intervenga.
Esto es la consecuencia de la catadura moral de muchos directivos que no dudan en machacar al personal para ellos medrar y no se dan, o no quieren darse cuenta, que para los de arriba del todo ellos, pese a su puesto, son unos meros trabajadores a los que no dudarán en sacrificar cuando llegue el caso. Por todo ello este problema no se solucionará con un pacto nacional ni con burocracias, sino cuando aflore la moral y la ética de los directivos y propietarios de las empresas.

Trata a los trabajadores que dependen de ti como a ti te gustaría que te tratasen tus jefes y os aseguro que así obtendréis la ansiada productividad. Así de simple. Ah! Y los sindicatos existen?